Te amo, DIOS. Nunca llegas tarde, nunca fallas, nunca me olvidas. Siempre estás ahí, a pesar de todo. Eres fiel y firme; tu mano sostiene todo. En ti, nada perece, todo se multiplica. En ti, espero, y en nadie más. Amarte es un boleto ganador.
29 años y ahora estoy tratando de aprender que no todo lo que se piensa, se dice aunque sienta que mi cabeza quiera explotar… entendí que es mejor pichar, tratar igual y seguir!!! 😉
responsabilidad afectiva también es avisar cuando no podrás responder porque saldrás, estarás ocupado o no te sientes bien para hablar. A veces dejamos a las personas preocupadas y pensando que tal vez hicieron algo malo. avisar no es una obligación, sino un acto de cariño.
Te tengo que dejar ir y llevo un rato lidiando con eso. Porque no quiero hacerlo, porque te quiero conmigo y porque me gustaría encontrar la manera de quedarme. Pero no puedo hacerlo sin comprometer mi bienestar, y eso ya no es negociable.