Si lo que otros dicen de ti, te afecta, entonces eres un prisionero del otro; eres manipulable por el otro y vives en una prisión teniendo tú la única llave para salir. Yo soy quien Dios dice que soy. No lo que otros opinan de mi; no lo que mis éxitos dicen que soy; no lo que dicen aquellos que me aplauden. Ni siquiera soy lo que mis faltas dicen que soy. Yo soy lo que Dios dice que soy y nada más. Él es la última corte de apelación y por tanto Él tiene la última palabra.
Solo quiero ser un Siervo para Su Gloria!
En mi desilusión recuérdame que tus planes son mejores que los míos.
En mi impaciencia recuérdame que tú siempre llegas a tiempo.
En mi inseguridad recuérdame que tú siempre estás en control Dios.
“El cristianismo autónomo [y solitario] nunca funciona porque nuestra vida espiritual fue diseñada por Dios para ser un proyecto comunitario”.
~ Paul David Tripp.
A sermon is not a lecture. It is not absorbing trivia. It is a heart-shaking assault on darkness and the very gates of hell, trumpeted forth so that sinners tremble and saints quake in wonder.
La apertura de las olimpíadas con una escena obscena de la última cena, es una invitación abierta al juicio de Dios. Espéralo 🥲. Nadie se burla de Dios (Gal 6:7). La civilización occidental está poniendo en despliegue los símbolos de su funeral.
Cuando Dios llamó a Abraham lo llamó a dejar su tierra y su parentela. Moisés dejó los placeres de Egipto. Los discípulos dejaron sus quehaceres diarios; Pablo dejó su forma de vivir el Judaísmo. El Señorío de Cristo no acepta todo otro ‘señor o amor.’