Soy migajera, pero de esas que no vuelven a buscar nunca, porque entendí que si me dejaron es porque no me quieren en su vida, y yo solo quiero que esa persona sea feliz aun que no sea conmigo.
Porque la vida también se trata de perder trenes. De equivocarse de ciudad, de amar a quien no era, de cambiar de rumbo cuando parecía que todo estaba decidido. Porque no somos línea recta, somos desvío, curva y giro inesperado.
Me atrevo a decir que el peor tipo de tristeza es esa en la que no derramas ni una sola lágrima, solo te recuestas en la cama y parece que no hay nada dentro de ti, no sientes nada, estás ahí básicamente existiendo porque no tienes de otra y ya.