Una de las ilusiones chavistas que más ha hecho daño, es la de hacerle creer a mucha gente que puede opinar sobre si alguien puede o no puede volver a Venezuela.
Ese país no es tuyo, mi loco.
El shock que genera una catástrofe natural de esta magnitud se mezcla de manera amarga con la impotencia de saber que afecta a un país que no cuenta con la preparación, medios o redes de asistencia necesarias para afrontarla.
Y, como todo, esa falta es otra consecuencia de…