Tu hígado te perdonará por:
-Tomar algo de café en la semana
-Comer un asado con amigos
-Un poco de sal demás en la comida
-Comer frituras el fin de semana
Tu hígado NO te perdonará por:
Tu corazón te perdonará por:
-Trasnochar una vez al mes
-Un fin de semana sin entrenar
-Una comida grasosa cada tanto
-Un postre de más en una celebración
Tu corazón NO te perdonará por:
Tu riñón te perdonará por:
-Un café demás en el día
-Un antojo de comida chatarra ocasional
-Aguantarte las ganas de ir al baño una vez
-Un día de mucho estrés sin descansar bien
Tu riñón NO te perdonará por:
Tu corazón te perdonará por:
-Trasnochar una vez al mes
-Un fin de semana sin entrenar
-Una comida grasosa cada tanto
-Un postre de más en una celebración
Tu corazón NO te perdonará por:
Era un viernes por la tarde, cenaba solo en un bar, cuando la mesera se acercó con la cuenta.
Me hizo una seña con la mano, algo temblorosa, que no reconocí al principio.
Junto con la cuenta, dejó caer una servilleta doblada sobre la mesa.
Cuando la abrí, mi pulso se detuvo:
Verdad de vida: ¡Eres lo que haces!
Por esta razón que la técnica de Activación Conductual es clave para superar la depresión y otras aflicciones de tu salud mental
Sigue este hilo y apréndela paso a paso 🧵⤵️
El vecino que nunca parpadea 👁️
Lo noté en silencio.
Siempre en la ventana. Día y noche.
Nunca lo vi comer, dormir… ni parpadear.
Un día le tomé una foto.
En la imagen… no tenía ojos.
Pensé que era un error.
Salí a confrontarlo.
La ventana estaba vacía.
El guardia me dijo:
“Ahí no vive nadie desde hace 10 años.”
Subí igual.
El departamento intacto… excepto por una cosa.
Decenas de fotos mías pegadas en la pared.
Con fechas futuras.
Y una última nota:
“Ahora ya sabes por qué te observo.” 🕷️
DURANTE AÑOS, CUANDO MI FAMILIA SE REUNIA PARA COMER, MI HERMANO MAYOR PAGABA LA CUENTA…
Era el que más dinero ganaba.
Al principio lo hacía porque quería.
Cumpleaños.
Navidad.
Aniversarios.
Comidas familiares.
Si éramos 8 o 12 personas daba igual.
Cuando llegaba la cuenta, alguien terminaba diciendo:
"Que pague él, que es el rico de la familia."
Todos se reían.
Él también.
Hasta que un domingo la cuenta llegó a 680 €.
Mi padre se la pasó directamente.
Mi hermano la miró y dijo:
"Hoy no voy a pagar."
Nadie se rio.
Mi madre fue la primera en responder:
"¿Te pasa algo?"
Y entonces mi hermano dijo algo que llevaba años callándose...