yo creo que estoy roto porque nunca fui elegido correctamente, podía ser el amigo de algunas personas, pero no el primero en el que pensarían en algunas situaciones, pude haber sido el amor de alguien, pero siempre prefirió a alguien más. Nunca fui elegido.
La bala casi mata a Miguel Uribe, y a la derecha no le duele: le sirve. La están usando como trofeo, como combustible. No hay indignación, hay cálculo. No hay empatía, hay discurso. Qué asco. Qué miseria.
Hemos visto campañas políticas sucias en este país, pero está que se avecina después del atentado contra Miguel Miguel Uribe Turbay va a ser la más repugnante de todas, mientras la esposa del senador del Centro Democrático que se debate entre la vida y la muerte pide que oren por su salud, Vicky Dávila y todos los candidatos de la derecha están haciendo politiquería con esta tragedia, buscando votos.