Una botella de agua puede costar 0,50 céntimos en un supermercado.
2€ en el gimnasio.
3€ en el cine.
6€ en un avión.
La misma agua. Lo único que cambió su valor fue el lugar.
Así que la próxima vez que sientas que tu valor es nada, tal vez estés en el lugar equivocado.