si supieran cuánto tiempo, esfuerzo, miedo, ansiedad y lágrimas cuesta volver a reconstruirse, entenderían por qué hay que tener cuidado al elegir quién entra a nuestras vidas y quién no. A veces hay personas que no les importa rompernos y dejarnos vacíos.
Sanar sin reemplazar mientras a uno lo están reemplazando es de las cosas más dolorosas que alguien puede enfrentar, porque uno se queda recogiendo los pedazos de su vida, tratando de entender qué pasó, mientras la otra persona sonríe con alguien más como si nada hubiera pasado.
mi mayor decepción de adulta fue darme cuenta de que muchas veces a la gente mala todo le sale bien, literal todo. Pero aprendí que la vida no se mide por lo inmediato, sino por la paz con la que uno duerme, y esa jamás la tendrán quienes viven de dañar
@PalaPR_ Mucho más que varios arqueros del futbol argentino, mucho más que algunos que pisaron la selección. El verdadero villano de una historia mal contada