Terminó tu paso por la vida pública.
Terminó tu paso por la política.
Terminó tu paso por los medios.
Y terminó, también, cualquier posibilidad de volver a pararte frente a un micrófono o una cámara sin que la memoria te pase factura.
Decís que renunciás por responsabilidad. Que lo hacés para cuidar al Presidente y al Gobierno.
Cada uno creerá la explicación que quiera.
Yo me quedo con un hecho mucho más simple: tu salida llega cuando las investigaciones sobre tu patrimonio y el nivel de vida que exhibís ya pesan demasiado sobre el Gobierno y las explicaciones dejaron de alcanzar.
Y te soy sincero.
No siento la más mínima lástima.
Porque durante demasiado tiempo confundiste el poder con el derecho a humillar.
Venías de los medios. Conocías el oficio. Sabías perfectamente cuál era el rol del periodismo.
Sin embargo, apenas llegaste a un cargo público, elegiste el desprecio.
Como vocero interrumpías preguntas. Descalificabas. Ridiculizabas. Tratabas a quienes preguntaban como si fueran una molestia y no ciudadanos ejerciendo su derecho a pedir explicaciones a través de la prensa.
No fue un exabrupto.
Fue una forma de ejercer el poder.
Creíste que la soberbia era inteligencia.
Que la prepotencia era autoridad.
Que humillar era gobernar.
Hasta llegaste a proponer un botón para silenciar preguntas incómodas, como si el problema fuera quien preguntaba y no quien debía responder.
Y hoy descubrís la verdad más vieja de la política.
El poder no hace grande a nadie.
El poder solamente revela quién sos.
Podrás renunciar.
Podrás esconderte.
Podrás volver a empezar donde quieras.
Pero hay una cárcel sin rejas y una condena sin jueces.
La de vivir sabiendo que el recuerdo que dejaste de vos será siempre más grande que cualquier cargo que alguna vez ocupaste.
Y esa, @madorni, es la única condena que dura toda la vida.
Fin
Hoy hace exactos 30 años Ricardo Iorio agarraba del cuello y obligaba a pedir perdón a un goma que invadió el escenario durante un mítico concierto en Río Gallegos. "Quiero que hable, que no se esconda el boncha. El cable se rompió y era el único que había, la conchae.." Icónico.
The fastest way to turn into a NPC is to fill every moment of stillness with audio books, podcasts, CEO interviews, tweets, threads, and YouTube videos.
The fastest way to turn into the Main Character is to spend more time in stillness and give yourself 4 hours to create.
There is a certain type of person everywhere now, especially online.
He consumes endless information every day: philosophy, psychology, productivity, spirituality, neuroscience, business, self-improvement, history.
He knows a little about everything and deeply experiences almost nothing.
His entire identity becomes built around understanding instead of living.
He watches videos about confidence instead of speaking confidently. Reads about discipline instead of becoming disciplined. Studies relationships instead of learning how to love. Consumes motivational content instead of taking action.
He feels intelligent because he is constantly mentally stimulated. But stimulation is not transformation.
Most of the time, knowledge becomes emotional protection. Reality is unpredictable. Reality humiliates. Reality exposes weakness. Books and ideas do not.
Inside information, he can continue imagining himself as intelligent, deep, insightful, different from ordinary people. So he remains trapped in preparation.
He constantly feels as if he is "becoming" someone, while his real life remains strangely untouched. He develops sophisticated language for problems he never confronts directly. He can explain human behavior beautifully while being unable to handle ordinary discomfort, rejection, uncertainty, loneliness, or risk.
He slowly turns life into observation instead of participation.
The internet rewards this personality heavily. He receives validation for sounding aware rather than becoming capable.
Eventually, he begins confusing self-analysis with growth and information with wisdom.
But beneath the intelligence usually exists the same thing: fear. Fear of failure. Fear of embarrassment. Fear of reality answering back.
Because action destroys fantasy. The moment he truly acts, he can no longer hide inside potential.
CARTA AL PUEBLO ARGENTINO
Cómo lo vengo diciendo en los cursos y en los medios, Argentina es el lugar elegido para un experimento social de terribles consecuencias para la libertad humana, de pensamiento, de expresión, de vida digna, de espacios de intimidad, de libre albedrío; y esto viene de la mano de la no regulación de la IA que es la disolución de toda regla moral o jurídica, el fin del estado, la privatización de la fuerza tanto militar como policial en manos de grupos privados: a saber inversiones de súper RIGI que con inconsciencia, sin medir consecuencias, y a esta altura de absoluta mala fe, propician el Presidente Milei y Federico Sturzenegger. Por lo que habilitar estos regímenes y habilitar esta ideología amenaza a la sociedad en su conjunto y nos lleva al pleno totalitarismo privado de una corporación: la de Peter Thiel.
Por eso es que él señala a León XIV como el anticristo. Porque clara y oportunamente, y como lo enseño en mis cursos, el Papa invoca a Hannah Arendt en "Los orígenes del totalitarismo", libro que vengo enseñando desde hace 49 años en la universidad.
El problema que enfrentamos es existencial. Nadie puede hacerse el distraído y nadie quiere registrar, porque empieza el mundial. Y esto es una Prueba de Dios. Quien no esté atento y siendo luz en medio de la oscuridad, diciendo no, aunque sea íntimamente, será culpable político desde hoy y para siempre del totalitarismo que se avecina. (Karl Jaspers, “La culpa en referencia a la culpa política del pueblo alemán”) Los llamo a la resistencia desde la conciencia.
Desde “VOCES, en defensa para nuestra cultura y por la justicia y la paz” exhortamos a defender la ley expresada en nuestra Constitución, la libertad auténtica, el libre albedrío, el derecho y la justicia sin las cuales no hay sociedades posibles ni pensamiento crítico.
El artículo de opinión de hoy del Presidente Milei en el Financial Times confirma su adhesión plena a Peter Thiel, su filosofía, sus creencias y su poder económico; y toma a la Argentina como experimento catastrófico para la dignidad humana.
A los que creen en Dios y a los que no creen pero creen en la humanidad, a los valientes, a los abuelos, a los padres, a los jóvenes, los llamo a decir NO. NO en nuestro nombre, NO en nombre de la nación argentina, NO en nombre del capricho irracional del presidente. Está claro que el anticristo es Peter Thiel y que ellos forman parte de lo que se llama la ilustración oscura. Frente a la oscuridad tenemos que elevar la luz de nuestras conciencias y nuestras creencias más profundas.
(“En el país donde reinaba la oscuridad apareció la luz” - Isaías 9 Príncipe de la paz, el derecho y la justicia)
Elisa “Lilita” Carrió.