una de las peores sensaciones es cuando alguien deja de ser parte de tu rutina. Ya no le hablas, ya no le cuentas tus cosas, ya no te ríes con esa persona, ya nada. Y es peor cuando te pasa algo súper bueno y quieres correr a contárselo, pero ya no está y no volverá a ser igual
dos personas que tienen conexión nunca podrán romperla, incluso si llegan a odiarse/alejarse por mucho tiempo, aunque lo nieguen, siempre sentirán esa nostalgia en su corazón y una parte del uno vivirá en el otro; hay gente que te marca de por vida y no puedes evitarlo.
La depresión te apaga, la ansiedad te acelera, y las dos juntas te meten en un ciclo del que no hay salida. Nadie lo ve, nadie lo entiende, pero todos tienen opinión.
Y al final del dia, sigo siendo una persona sensible que analiza cada palabra y cada acción, que se guarda todo y se ahoga en sus propios sentimientos y pensamientos.
Lo malo de tener una conexión tan fuerte con alguien es que, cuando se va, te deja demasiadas cosas por recordar. Y aunque sabes que no lo necesitas, en el fondo te hace falta; en su esencia y en esa conexión que solo ustedes dos entendían.
mi silencio es mi límite. Soy alguien que busca soluciones, que dialoga y se disculpa cuando es necesario, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que he agotado todas las vías. Y en ese momento, la paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión
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A mí me encanta que me digan la verdad, después yo veré qué hago con eso si me enojo, me siento mal o me río. Pero mientras sean sinceros, lo demás no importa.
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