Y al final lo conseguiste.
Y al final lograste ganar todo con tu país como siempre soñaste.
Y al final lograste que tu nombre sea palabra santa y que todo aquel que te discuta quede en ridículo.
No me alcanzarían las palabras para agradecerte.
A descansar, te lo mereces.
Con la conciencia tranquila de que fuiste el mejor jugador de la historia de este deporte y lo dejaste en claro poniendo la bandera del país en lo mas alto del planeta.
Que lindo ver un deporte así: no te enteras de nada hasta que pasa algo así y te pones contento. No como el fútbol que me caga la vida recurrentemente todo el tiempo salvo pequeños momentos del siglo