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New York defeats San Antonio 4-1 in the NBA Finals, capturing their third championship in franchise history!
Cuando un equipo de los llamados grandes, no es capaz de estar siquiera entre los 8 primeros de la tabla, es porque todo lo hizo muy mal.
No acertó ni en la nómina, ni en el DT, ni en nada. Estar por debajo del octavo en un torneo de tan bajo nivel competitivo, es mas que vergonzoso.
pero mucho mas lo son, las decisiones que los dirigentes tomaron para que eso haya pasado.
Y como a ellos no los saca nadie porque son los dueños, volverán a tomar las mismas decisiones equivocadas porque ahí seguirán trayendo y sacando técnicos, escogiendo jugadores por baratos y no por triunfadores, buscando torneos internacionales para ganar plata pero haciendo el ridículo y nada cambiará.
Son equipos grandes porque han ganado titulos y porque tienen grandes hinchadas, que aún con esas nóminas de medio pelo que conforman, los siguen respaldando, se ilusionan, acompañan y son los que se llevan una bofetada.
El negocio de los grandes del fútbol en el mundo es invertir haciendo grandes equipos que asi pierdan, respeten su historia y a sus enormes hinchadas. Es un juego y aun asi podrán perder, pero su filosofía es el éxito buscando tener lo mejor.
En Colombia, esa no es la filosofía. En Colombia el negocio del fútbol consiste, en hacer equipos de bajo presupuesto, que sobresalgan en la mediocridad, de pronto se ganen un torneo y le den contentillo a los hinchas.
Hace mucho en Colombia exceptuando un poco a Junior y a Nacional, a ninguno mas les interesa traer figuras y/o conformar planteles que correspondan a su historial ganador.
Eso solo no es garantía de éxito,.pero por lo menos tienen esa intención.
Los demás?. Ellos saben que con muy poquito a veces ganan, pero casi siempre pierden. Y les importa? Sin duda no.
La gran excusa de siempre es decir que " somos pobres". Pobres? Más bien mediocres, faltos de gestión!. Un buen dirigente aprovecharía mucho mejor semejante capital de millones de hinchas para construir equipos grandes de verdad. Pero son mas bien pobres de espíritu, de ideas y de grandeza.
Bueno @nacionaloficial tenemos que hablar. @ro77en@juandl84@SuarezTrinando2 perdimos con el equipo que no había ganado ningún partido.
1. Equipo sin memoria.
Cada partido parece empezar de cero. Sin una nómina base, no hay automatismos, no hay sociedades. El equipo no se reconoce a sí mismo.
2. Cambios constantes: inseguridad.
Cuando el técnico mueve fichas cada fecha, no solo rota jugadores… transmite duda. Y el fútbol castiga la duda.
3. Liderato engañoso.
Ser primero en el mediocre tornero colombiano no necesariamente significa ser el mejor. Muchas veces es simplemente ser el menos irregular.
4. Desconexión emocional.
Y este es el más grave. El hincha no solo quiere puntos. Quiere sentir algo. Hoy el equipo no emociona. No representa.
Una llamada telefónica mató al fútbol italiano.
Y te lo voy a explicar.
Acaba de confirmarse que Italia se queda fuera por tercer Mundial consecutivo. Una de las más grandes selecciones de la historia no va a jugar un Mundial durante al menos 16 años.
Y ahora te digo: ¿por qué Italia bajó tanto su nivel en el fútbol? Te lo explico clarito. Es un tema de corrupción, sí, de corrupción, porque todo se destruyó por algo que pasó en mayo de 2006. La famosa llamada telefónica.
Luciano Moggi, el jefe máximo del fútbol italiano, levantaba el teléfono y elegía qué árbitro te pitaba el partido. Así como lo escuchas. El tipo decidía quién te arbitraba, quién te favorecía y quién te hundía. El caso escaló y es conocido como Calciopoli, uno de los casos de corrupción deportiva más grandes del planeta.
Y no era solo la Juve, eh. Milan, metido. Fiorentina, metida. Lazio, metido. Todos podridos, todos en el cochinero. Corrupción pura y dura.
¿Y qué pasó? A la Juve la mandaron a Segunda División, por eso Buffon y Del Piero jugaron en segunda división. A los equipos involucrados les arrancaron sus títulos y los cracks salieron huyendo porque la economía de los clubes descendidos no daba para mantener superestrellas.
El Inter se aprovechó con Ibrahimović, el Madrid con Cannavaro, el Barça con Thuram. Desmantelaron un fútbol competitivo, poderoso y único.
Milan, Juve y compañía nunca volvieron a tener cracks mundiales salvo casos muy contados. Desde que se destapó Calciopoli, la Serie A nunca volvió a tener un Balón de Oro. Antes del escándalo hubo 15 en 25 años: Platini, Van Basten, Baggio, Ronaldo, Zidane, Shevchenko, uno detrás de otro. El último fue Kaká en 2007. Desde ese día, 18 años sin un Balón de Oro. Dieciocho.
La que en ese entonces era la mejor liga del planeta sin duda alguna entró en una decadencia total, una decadencia de la que a día de hoy, veinte años después, no se ha levantado.
Pero aquí viene lo que nadie te explica. Esa decadencia no solo mató a la liga. Mató a la cantera. Mató a los niños.
Porque un niño italiano en los noventa prendía la tele y veía a Maldini cerrarte la banda como un dios, veía a Baggio inventar jugadas que no existían, a Van Basten o a Gullit reventar por goleada histórica al Real Madrid, veía a Del Piero meter tiros libres imposibles un domingo sí y otro también. Esos eran sus referentes. Esos eran los que lo hacían soñar con ser futbolista.
Después de Calciopoli los cracks se fueron y la Serie A se llenó de extranjeros mediocres que llegaban porque salían baratos. Extranjeros que no formaron mentalidad competitiva, ganadora o poderosa.
¿Y el niño italiano qué le pasó? El niño prendió la tele y ya no vio a nadie. No tuvo ídolos a los cuales seguir, imitar. No tuvo mentalidad ganadora.
Ya no había un Baggio al que copiarle la gambeta, ya no había un Maldini al que admirarle el tackle, ya no había un Shevchenko Bota de Oro, un Kaká atemorizando equipos ingleses, ya no había un Del Piero al que imitarle el gol. O un Milan ganando la Champions y dando miedo a todos. Los referentes desaparecieron. Y con los referentes desapareció la inspiración de toda una generación.
Y no lo digo yo. Los números son brutales.
Gattuso, el nuevo técnico de Italia, lo soltó en su presentación: solo el 35% de los jugadores de la Serie A son italianos. Eso para un tetracampeón del mundo es inaceptable porque sus opciones para entrenar genios se ven mermadas. Hay equipos que juegan sin un solo futbolista formado en Italia.
Marchisio, leyenda de la Juve, lo complementó: la Primavera, que es el torneo juvenil más importante de toda Italia, fue ganada por un equipo sin un solo italiano en la cancha. Sin uno solo. Y de esos extranjeros juveniles que trajeron para llenar el hueco, apenas el 2% llegó a ser profesional.
El Calciopoli, las llamadas arbitrales, la destrucción de la referencia de equipos, reventó al fútbol italiano para siempre. Ni formaron italianos, ni nacieron figuras, ni volvieron a competir por nada. No formaron a nadie. Se quedaron sin presente y sin futuro al mismo tiempo.
Y sí, hubo esfuerzos de la Juve por traer a Cristiano, por construir de nuevo. Pero nunca fue suficiente porque el modelo de negocio de la Premier y el apogeo de Cristiano y Messi terminaron de meter un clavo insalvable al ataúd.
Y aquí viene lo que te va a doler si eres italiano. Del Piero, la leyenda máxima de la Juve, lo dijo hace un mes en CBS: el Borussia Dortmund tiene dos canteranos italianos nacidos en 2008 jugando en su primer equipo. Samuele Inacio Pia, nacido en Bérgamo, salió de la cantera del Atalanta y ya debutó con el Dortmund contra el Bayern Munich.
Un niño italiano. Formándose en Alemania. Porque su propio país no supo qué hacer con él.
Eso es la decadencia de proyecto total. Eso es lo que provocó Calciopoli. No solo les robó el presente, les robó el futuro.
¿Dónde están los nuevos Baggio? No están. ¿Dónde están los nuevos Maldini? No están. ¿Dónde están los nuevos Pirlo? Se fueron a Alemania.
Y aquí viene el dato que te va a volar la cabeza: Italia ganó el Mundial del 2006 con jugadores investigados por corrupción. Se coronaron campeones del mundo y al mismo tiempo eran sospechosos de hacer trampa. Eso, señores, es el fútbol italiano. Eso señores es lo que hace que un país tetracampeón se quede sin 3 Mundiales seguidos.
Todo por la corrupción, todo por los árbitros comprados, todo por un tipo con un teléfono que se creyó más grande que el deporte. Todo por una liga que dejó morir a sus referentes. Todo por un país que abandonó a sus niños.
Se tenía que decir y se dijo.
¿Italia va a volver o Calciopoli la enterró para siempre? Yo creo que no.
Si estás viendo esto, te quiero. Sígueme para más factos.
Este partido es hermoso por lo místico, pero nos da luces de porque Nacional necesita un DT con mano y capacidad.
Cambio al 33’, ingresó a Berrio por Pérez con un plan reactivo tras ir 0-2 abajo en la serie. Mano del DT. Pérez no salió molesto. Manejo de grupo.
Descuento al 45+’ con jugada individual de Berrio. Anímicamente Nacional nunca se cayó pese al resultado. Trabajo y convencimiento.
Cambio en el entretiempo: Ibargüen por Copete. (Cambio que modificaría la historia después)
Al 50’ Nacional igualó la serie a pesar de que no clasificaba por el gol visitante. Nunca renunció a su plan de juego, insistió y supo ser paciente.
Quedaba todo un partido por delante para marcar el gol de la clasificación.
Al 85’ después de intentar por todas las vías sin efecto, sacó a Macnelly (un cambio que no haría cualquier DT) para ingresar a Castañeda y fijar centrales con un 9 fijo.
90+4’, individual de Ibargüen, centro a la cabeza de Henríquez y gol de Berrio para sellar una de las victorias más históricas de Nacional.
Dos jugadores que ingresó Rueda le cambiaron la historia al partido.
Gestión y administración de una plantilla de peso, enfocada al trabajo y un sistema que era identificable.
De manual y mérito compartido de un DT capacitado, con jugadores con talento bien trabajados.