El Gringo Heinze se sacrificó durante una década recorriendo todas las canchas del fútbol argentino para llevar su conocimiento a Europa. Les habla del damontismo como quien habla de la Ilíada.
Cómo duele esta foto. Moreno el día lunes no podía apoyar el pie.
Se infiltró y no le importó el vuelto.
Esto es lo que le pide la gente a los jugadores. Anibal se metió en el corazón de todos. Lamentablemente el final es triste por los hijos de puta de Bustos, Quarta, Rivero y Pezzella.
@SANGREXENEIZE Si te la cobran, es justo. Si no la cobran, es justo también. Es interpretación pura. Tiene donde meter la mano? Parece que no. Baja el hombro como para meter el pecho y pega en la mano. Es más analizable el resto del arbitraje en el partido, que si fue penal o no
Rivero es un verde y el penal es cobrable. Pero lo del arbitraje es un escándalo, digno de una liga africana donde pasan a buscar a los árbitros el equipo local
Es la final que no esperamos nunca un mes atrás. Ni dos meses atrás. Ni tres meses atrás. Ni un segundo antes que Juanfer tire ese centro contra San Lorenzo. Pero acá estamos mientras otros no están.
Es la final que tiene que servir de envión no solo para volver a tener un lindo desahogo de alegría que tanto merecemos sino también para volver a soñar en grande y a pisar fuerte no solo en lo local en lo inmediato, sino también en lo internacional a futuro, con un mercado de pases que sea cual sea el resultado tiene que apuntar a ganar la Sudamericana y a pelearle mano a mano a los brasileros las futuras Libertadores.
No es ni la final del morbo. Ni la final de la revancha. Es simplemente una de las tantas finales de nuestra historia que estamos obligados a ganar por nuestra estirpe de grandeza y porque las vueltas del destino nos pusieron en este lugar privilegiado, sabiendo que es una linda oportunidad que no tenemos ni podemos dejar pasar.
Con mil lesionados. Con mil obstáculos en el camino. Con el fútbol mostrado contra Central y Gimnasia, y también con esas dosis de mágico culo que venimos teniendo en el último tiempo. Con la sana locura del Chacho. Con un arquerazo de 21 años. Con el mejor 3 del continente. Con el empuje de los pibes del club. Con la grandeza del escudo y las gargantas de nuestra gente. No la dejemos pasar.