@AsuSmi03 Enfócate en tí y en lo que necesitas hacer, deja de preocuparte por los demás, si bien es tu gran virtud, también puede ser tu gran problema.
Para arreglar el mundo, primero hay que tender la cama.
22 años de diferencia no son justos para el más joven... El otro tiene una inyección de juventud y felicidad, pero es efímera e injusta para la otra, pues llegado el momento, ella va a tener que lidiar con una carga que no es suya y que no le corresponde, aunque lo haya romantizado, simplemente no hay equidad en esa situación.
45 + 24 = 69 (miles)
Tú aportas el 65% de todos los gastos de la casa y ella el restante 35% y así cada uno da de acuerdo a su participación del ingreso total de la casa que es de los dos y para los dos. Y cada que haya un cambio de sueldo, se ajusta de la misma manera y siempre va a ser lo justo...
La mayoría no necesita descubrir más sobre sí misma.
Necesita dejar de escapar de sí misma.
Porque ya saben qué hábitos los destruyen.
Ya saben qué deberían cambiar.
Ya saben qué están evitando.
El problema no es falta de autoconocimiento.
Es falta de confrontación honesta.
La mayoría está esperando sentirse preparada para actuar.
Pero casi nadie se siente preparado antes de hacer algo importante.
Esperar certeza absoluta es una forma elegante de retrasar decisiones difíciles.
La acción siempre llega acompañada de duda.
El problema es que muchos interpretan la duda como señal para detenerse.
Espero que tengas mucho trabajo, que te salga todo bien, que puedas generar para saldar la deuda, que poco a poco vayas caminando hacia la marina donde vas a observar el mar perderse y eso te llene de satisfacción y esperanza... El cambio no fue tan radical como querías, pero ya se está dando. Paciencia, todo va a salir bien.
Hay personas que pasan tanto tiempo consumiendo opiniones ajenas que ya ni siquiera saben qué piensan realmente.
Su mente está llena de ruido externo.
Tendencias.
Frases virales.
Opiniones prestadas.
Y una mente llena de voces ajenas rara vez desarrolla claridad propia.
El silencio también es necesario para pensar.
La mayoría tiene hábitos de corto plazo y expectativas de largo plazo.
Quiere éxito futuro mientras alimenta impulsos presentes.
Quiere estabilidad mientras vive distraída.
Quiere confianza mientras sigue rompiéndose promesas pequeñas todos los días.
Pero el futuro no negocia con incoherencias.
Terminas convirtiéndote en lo que repites.