Ana Francis Mor, por andar en el alarde,
confundiste al bodoque del patrón, ¡ah caray!,
con Ramón López Velarde.
Eso sí: elige la casa que más te cuadre;
funda el áureo Cabaret, jaspeado y de taray.
La casa del poeta: que chingue a su madre.
No hay tal “comunidad de poetas”. Contradictio in terminis. La verdadera poesía viene de alguien que está solo (y sólo) con el lenguaje.
Quien diga pertenecer a una “comunidad de poetas” no es poeta.
Y el (o la, o le, o lo, o lu, o li) burócrata que se lo crea, menos aún.
hoy se publicó en Laberinto una reseña mía sobre la última biografía de López Velarde que, en mi poco importante opinión, es la mejor hasta ahora;
pero, como uno es ladino, al final hablo de una gran reserva que tengo con el libro;
disfruten:
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@sabinaberman ¡Ah caray!, ésa sí no la vi venir: la palabra poeta invisibiliza a las poetas.
Pero aguas, que cuando lo hagan cabaret —arte vivo, según vuesarced— no se le vayan a ir encima por evocar en su tuit al pederasta de W. Allen.