CLAVA GALLINAS, siempre con el escudo por delante. Con el traidor mirando todo del otro lado.
El pibe de oro, de película, el que hace todo por amor en tiempos donde sentir está mal visto.
TE AMAMOS.
Un día como hoy de 𝟏𝟗𝟒𝟗 hubo un equipo que, en un clásico, no quiso salir a jugar el segundo tiempo.
Desde entonces, cada 9 de octubre lo recordamos como el 𝗖𝗟𝗔́𝗦𝗜𝗖𝗢 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗙𝗨𝗚𝗔.
Dolor, tristeza y bronca pero esto sigue como en la vida hay que levantarse y seguir.
Lo lindo es que siempre hay revancha.
Nada para reprocharnos, orgulloso de mis compañeros y la gente que siempre está ahí haciéndose sentir en donde sea.
No hay nada más lindo que Peñarol.