Valoren el amor, la atencion, el cariño, el apoyo, la lealtad, el esfuerzo y, sobre todo, el tiempo que una persona les dedica. Esas son las cosas mas valiosas que alguien puede brindar y quizá algun día sea demasiado tarde para valorarlas.
Pedir perdón de corazón es de las cosas más valientes que puedes hacer. No es debilidad; es fuerza pura. Admitir “me equivoqué”, “te lastimé”, “no fui lo que prometí” requiere más coraje que defenderte con excusas. El perdón no borra el daño, pero abre la puerta a la sanación para el otro y para ti. Nos ha tocado guardar orgullo y perder relaciones por no decir “lo siento”. Pero cuando lo dices sin “pero”, sin justificaciones, sin esperar que te perdonen al instante, algo se rompe dentro de ti… en el buen sentido. El orgullo se quiebra y entra la humildad. Pide perdón cuando lo sientas de verdad. No para que te perdonen; para liberarte de cargar culpa. El que sabe pedir perdón, sabe amar de verdad.
"Jaguar"
Por esta persona que fingió demencia y se puso a bañar a un jaguar como si fuera un gatito y el animal se quedó quieto disfrutando. Qué pedazo de tipazo.