A veces me siento mal por no llamar o estar pendiente de los demás, pero luego me doy cuenta que el teléfono funciona en ambos sentidos, y no hay nadie que me esté preguntando cómo estoy.
Si el amor vuelve a encontrarme un día, espero que sea de la mano de alguien que no me haga preguntarme si soy suficiente. Alguien que no juegue con mis sentimientos, que no me haga mendigar cariño ni vivir con miedo a perderlo; un amor que me abrace el alma y me dé tranquilidad.
Nunca fuerces a nadie a elegirte, si alguien cree que puede encontrar algo mejor en otro lugar, déjalo ir, no retengas a quien no quiere quedarse, la vida es demasiado corta para insistir en quien no está seguro.