Han pervertido el sentido del servicio público, convirtiéndolo en un desfile de vanidad, cámaras y abrazos falsos.
Tanto reality show para alimentar el ego y el culto a la personalidad, para terminar investigada por enriquecimiento ilícito.
Así hay varios en cargos actualmente.
Yo entiendo que el cuchito de la tienda o la señora de las uñas que las hace a domicilio haga volantes o diseños con IA, es una herramienta que está ahí y pues no tienen capital para invertir en diseño, pero que una empresa multinacional haga piezas en ChatGpt es un descaro.