Tengo la capacidad de seguir hablándote, aun sabiendo todo lo mal que hablas a mis espalda.
Lo qué pasa es que lo que hablas de mi, habla más de lo que eres, que de lo que soy.
El egoísmo, y el querer ser más que los demás, nos lleva a no ser empáticos.
Detrás de una sonrisa muchas veces hay tormentas frías, y solitarias.
Cuidado con lo que dices, y haces! Puedes estar acabando con lo poco que queda de una vida.