Los celos y la desconfianza terminan cuando te das cuenta de que nadie es mejor que vos, y que el que pierde no sos vos. Cada uno está, donde tiene ganas de estar. Ya no estamos para demostrar a los demás como nos tienen que querer.
Hace 9 años atrás, tenía un grupo de amigas del complejo de departamentos donde alquilaba.
Hoy volvimos a hablar como si el tiempo no hubiese pasado, y ya somos todas mamis.
(En realidad 2 gestando)