No sé en qué momento adquirí eso de que me valiera madre todo, qué solo me importara que yo estuviera/me sintiera cómoda, en todos los aspectos de mi vida, pero es lo mejor que pude hacer.
Las personas creen que te están haciendo un favor, cuando les estás dando solo una oportunidad, que se puede volver única, irrepetible o simplemente de crecimiento 🙂
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.