Comencemos el año recordando una cosa: no guardes nada para una ocasión especial, usa la vajilla, el reloj, las joyas, la ropa, lo que atesoras úsalo para el diario. Vivir es ya por si solo una ocasión especial. Cada día que amanecemos es un regalo más. ¡VIVE!
Un día te das cuenta que ya no te gusta lo mismo que antes, que ya no te cae bien la misma gente, que ya no piensas igual, que hay cosas que antes aceptabas y ahora no, cambias, te abres otros caminos, te despides de lo que eras y empiezas de nuevo, es bonito y está bien.