En mi infancia siempre pensé que los adultos exageraban cuando decían “si no es una cosa, es otra” pero ahora como adulto puedo confirmar que efectivamente; si no es una cosa, es otra.
Un hombre como Mauricio necesito en mi vida, no me presiona no me exige nada, me entiende... No me hace sentir culpable y eso es todo lo que se necesita en la vida.
El pastor de la iglesia me hizo sentir que yo tenía la culpa de no estar bien.
Me castigó y no puedo tocar mi instrumento por un mes.
Yo solo dejé de ir dos meses, pq no estaba bien, pero hay jóvenes que van todos los días y no hay ningún cambio en su vida. La hipocresía.