HACERSE PERONISTA
Estas no son postas, son ideas torpes pero muy sentidas.
Pregunté por acá qué gobierno gorila los hizo peronistas. A mí el de Macri.
Me defino, chistosamente, como “peronista de macri”.
¿Por qué necesito hacer un chiste para definirme peronista? Porque crecí en el antiperonismo, que es algo de lo que es difícil deshacerse. El mito de que el peronismo es algo siniestro y que sus líderes son encantadores malignos del pueblo. Digo “peronista de Macri” para contrarrestar el conjuro en el que involuntariamente aún creo.
Respuestas al tweet: “me hice peronista con la 125”, “cuando Nestor bajo los cuadros”, “con Macri”, “con Milei”. Los enemigos del peronismo producen más peronismo. “Amiga, me acabo de hacer peronista”, tuiteó alguien ayer acá.
Al peronismo le saltan siempre en la yugular de su historia: Perón era milico, admirador de Mussolini, los manuales escolares, Montoneros, Ezeiza, Isabelita, López Rega, la triple A. Y van sumando: Menem, los saqueos, Once, Alberto Fernández. Elige tu propio “fracaso” del peronismo (los bolaceros profesionales del gobierno le quieren endilgar nuevos, descabellados: Videla, el comunismo, etc.).
El antiperonismo no tiene historia propia. Por eso se desliga. Milei no es Macr, Macri no es De la Rúa, no es Cavallo, no es Martínez de Hoz. No son la Revolución Libertadora ni los fusilados de José León Suárez. Si le das tiempo el antiperonismo te dice que a todos esos los inventó también Perón (y es cierto, pero la decisión de matar y expropiar al pueblo corre por cuenta de ellos).
En el medio los Radicales ayer intentaron sacar chapa de su propia historia de “impolutos” e incapaces gobernantes. Hoy son héroes del gobierno que le niegan aumento a los jubilados.
Al radicalismo le debemos el primer gobierno democrático y popular, y el juicio a las juntas. No es poco, igual.
Una vez en una charla de indignados de Ferraresí escuchaba en silencio y pensé “pero está bueno que los pibes tengan bicicletas”. Yo: peronista de los indignados de Ferraresi por las bicicletas.
Peronismo es mala palabra. Por eso algunos llegamos a través de la risa. Casero y sus Batmanes del Mercosur, Bombita Rodríguez, Pedro Saborido, etc. Somos niños gorilas aprendiendo a decir “culo, teta, viva Perón”. Es muy difícil para nosotros pensarnos y decirnos peronistas, hasta que te endeudan de vuelta con el FMI o meten presa a la única dirigente a la que viste reelegir e irse de su gobierno con el clamor popular (aunque no la hayas votado, porque en ese momento participabas de la ilusión gorila de que el presente no es la historia desplegándose ante tus ojos sino otra farsa de los nuevos encantadores de giles).
La corrupción K. Otro hito de la historiografía gorila. ¿La corrupción de Macri? ¿La corrupción de Milei? Discusión de sobremesa familiar. “Ah pero la chorra”. El antiperonismo avanza, sin portfolio, sin prontuario, sin historia.
La historia del antiperonismo la cuentan peronistas, atando cabos como esas mujeres que reclaman a sus maridos que la cagada de hoy es la misma que la del mes pasado, y el marido desentendido que le dice “pero qué tiene que ver, vos mezclás todo”.
El antiperonismo diferencia y separa (rompe). El peronismo mezcla todo. Es una mezcolanza popular. Aún así hay peronistas puros, o que se dicen puros. Creo que fue Axel (que no es “puro”) que dijo que uno es peronista cuando te reconoce un compañero. “Vos sos peronista pero no lo sabés”, algo parecido a lo que decía Perón de todos los argentinos, y que a mí me dijeron novias y amigas.
Mi aproximación al peronismo fue a través del chiste y de la conversación con mujeres. Yo: peronista de los chistes y de las mujeres.
Peronistas hay muchos. Están los puros y los “peronistas de”. De Néstor, de Cristina, de Néstor y Cristina… Ahora que lo pienso, los “puros” son los famosos “Peronistas de Perón”. Peronista de un abuelo, de un papá, de un barrio, de un pueblo, de un país. Cada uno es peronista de lo que puede y cuando puede.
¿Cuántos se habrán vuelto peronistas anoche? Peronistas de este fallo, de esta proscripción. Peronistas en chiste pero no tanto. Peronistas circunstanciales, peronistas duraderos, peronista por conveniencia, peronista por convicción.
El movimiento con lugar para todos y que lo hacemos entre todos. Así a las piñas. Así con errores, desmesuras y chistes.
Bienvenidos a los nuevos peronistas, de otro recién llegado.
Esperaba el colectivo 42 en Juan B. Justo y Murillo cuando se me acerca un vendedor ambulante de pochoclo acompañado de tres nenes chiquitos y otro hombre que carga cajas con golosinas.
Me pregunta a cuántas cuadras queda la estación Lacroze. Van de regreso a sus casas, imagino.
para toda la gente enojada con la cena solidaria: váyanse bien a la puta que los parió. están tan llenos de odio que no toleran ver al pobre disfrutando una navidad. forros.
eso de no pelearse con amigos/familiares por política solo lo puede pensar alguien que realmente ve la política como un partido de fútbol y no como lo que es: plasmar tus valores y prioridades en una ideología concreta. Mira si uno va a querer cerca gente que niega tus derechos
Como votante de Patricia Bullrich lamento totalmente está situación, el contexto demanda acciones y no tibieza ya que peligra nuestra patria, por esa razón, aunque no nos guste, en este balotaje habrá que votar a Sergio Massa y prepararnos para las próximas elecciones.
Si votaste a Massa es porque:
•estudiás en la facultad pública
•tu abuela se jubiló como ama de casa
•a tu vieja le da los remedios gratis el PAMI
•te tomás bondis subsidiados
•querés aguinaldo y vacaciones
•te negás a que te gobierne un tipo con esquizofrenia diagnosticada
Yo soy del palo de gente que siempre te va a desear lo mejor. Ejemplo, si me ghosteaste para empezar a salir con tu mejor amiga MAS TE VALE QUE SE CASEN