La falta de credibilidad del discurso femenino es el instrumento en el que los varones construyen su legitimidad pública. Los varones sostienen su reputación por el terror que tenemos las mujeres de hablar. Sabemos que nos van a decir exageradas, despechadas, mentirosas, locas o malas. No existe el arquetipo de la mujer que habla por justicia. Intercambiamos cuotas de silencio por cuotas de paz. Callamos nuestras experiencias para tratar de sobrevivir, de reconstruirnos y de seguir porque sabemos que la Historia de las mujeres que dicen, que denuncian, que alzan la voz suele ser la historia del escarnio público.
Mañana salen los laliters de River, se cruzan con los ricoteros van juntos hasta la casa rosada a sacar al cipayo, terminan en San José 1111, liberan a la mejor presidenta argentina mientras suena Todo Preso Es Político, se exilia caputo y bullrich, la revolucion redonda lalista