No me extraña que la generación Z priorice la vida, trabaje lo mínimo y no se comprometan con nada. No hay sueldos dignos, no hay ascenso, no hay recompensa, no hay casa ni proyecto de vida.
Vivir al día es lo único que les queda.
que tengan que morir seres tan magníficos como este para hacer el sirope que los estadounidenses vierten descontroladmente sobre sus tortitas casi todas las mañanas.. qué vergüenza de sociedad