¿Es que acaso las mujeres trans no tenemos derecho a ser queridas, a ser deseadas?
¿Es que acaso siempre perseguirán mediática y socialmente a aquellos hombres que “osen” fijarse en nosotras?
¿Es que acaso nuestra vida sexual les importa más que la suya propia?
El día que me mataron desperté a las 5:30 de la mañana. Escuché el despertador, lo apagué una vez y me acosté sobre el pecho de mi esposo.
"5 minutos más", murmuré y sentí su mano apretar mi cintura. Volvió a sonar el despertador, me besó la frente y nos levantamos.