Llegas a una edad donde solo quieres estar al lado de un hombre que ya dejó atrás su etapa de niño, sin mentiras, estable, enfocado en el, en ti y en construir algo sano y duradero.
se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto