Les juro que un hombre enamorado no te esconde. Te presume, te presenta, te incluye en su vida. Nunca te hace sentir como un secreto. Y si lo hace, es porque no tiene planes de quedarse.
Nunca me tocó un trébol con cuatro hojas pero me tocó una familia que me apoya en todo y que me ama desde que tengo memoria, supongo que la suerte llega de diferentes formas.
Para mí, una de las peores cosas de la vida adulta es tener que recoger los pedazos de ti y tener que guardarlos en el bolsillo y salir a cumplir con tus responsabilidades del día, no importa si estás triste o cansado.