crecí con taylor, la vi enamorarse tras los años, la vi sufrir por amor, la vi seguir adelante con el corazón roto, vi como soñaba con el matrimonio y hoy finalmente se casa con el amor de su vida
viví la cancelación de taylor en 2016, viví su regreso en 2017, viví lo que fué la salvación de mi pandemia, los albums que lanzó, viví la lucha por sus Masters, viví a taylor teniendo 4 aotys, viví el eras tour, viví a Taylor comprometida y hoy voy a vivir y celebrar su boda.
Y entonces un día vi a México caminar perfecto en una Copa del Mundo.
A los americanistas festejar las atajadas del Tala, a los chivahermanos aplaudirle a Erik Lira y a los cruzazulinos corear el nombre de Quiñones, y la vida empezó a sonar así: