Arranco septiembre.
Arranco mi mes, ese mes que amé toda mi vida por el simple hecho de ser el mes de mi cumpleaños, porque llegan los días más lindos, porque llega la primavera y porque, de alguna manera, septiembre siempre traía consigo algo especial.
Hoy empieza septiembre otra vez… y aunque la primavera llegue, aunque los días se llenen de flores y mi cumpleaños vuelva a acercarse, hay una parte de mí que inevitablemente te busca y te extraña un poquito más.
Desde que te fuiste, nada volvió a ser igual, ni creo que vuelva a serlo. Hay ausencias que cambian para siempre la manera en que vivimos ciertas fechas, lugares y momentos.
Y vos hiciste que septiembre, ese mes que tanto amaba, perdiera su magia.
A veces quisiera volver 10 años atrás, volver a aquellos días en los que nuestros cumpleaños eran motivo de celebración, cuando podíamos festejarlos juntos como solíamos hacerlo.
Pero hoy la realidad es otra.
Septiembre se convirtió en el mes más triste, ese en el que pasamos del amor al dolor, de la alegría a la nostalgia. El mes en que vos te fuiste… y también el mes de tu cumpleaños.
Lo increíble que te hace sentir un hijo, que te transmita que sos vos su único lugar seguro, que solo sos vos lo que ellos necesitan es lo más hermoso 🥹