Cuando te das cuenta de que todo está carísimo y, aun así, Dios no ha permitido que te falte el alimento, un techo donde vivir ni que tus manos queden vacías.
Hola. Perdón por interrumpir tu tiempo mientras deslizabas. No nos conocemos, pero quería desearte lo mejor en la vida. Que todo salga a tu favor, que tengas una semana maravillosa y que el favor de Dios nunca se aparte de ti. ¡Dios te bendiga!