A una cierta edad ya no importa un visto o quien dice de verse primero. Importa como se maneja en la vida, sus proyectos, sus intereses, o si coincide con los tuyos. Las cosas cambian y las prioridades también.
Qué onda la gente que te dice “no puedo cambiar, ya soy así” . No sos un robot configurado en modo sorete y pelotudo hasta que te mueras, hace un esfuerzo en dejar de ser imbecil