Duermo en paz. Sabiendo que no lastimo a nadie, que no le molesto la vida a nadie, que no me meto en la vida de nadie, que no le guardo rencor a nada, que por sobre todo soy buena persona y trato de mejorar día a día. Todo
vuelve.
Saber que lo que pagué de renta personal terminará cono parte del salario de la directora de convenios de la biblioteca del Senado, un cargo imprescindible para el funcionamiento de la República, me genera un curioso escozor… Debe ser patriotismo