todos merecemos a alguien que esté perdidamente enamorado y orgulloso de nosotros, que nos admire y sea la persona más feliz del mundo al tenernos a su lado, nos haga sentir la persona más increíble del mundo, nos ame sin límites y nos permita ser.
No es suerte.
Son tus hábitos.
Son tus decisiones.
Son tus ganas de aprender.
Es tu fuerza para levantarte.
Es tu disciplina para no rendirte.
Es tu determinación para superarte.