Madurar también es asumir que, en algún punto de tu vida adulta, debes decir:
"Esta será la última vez que permito que alguien me haga sentir así " Y cumplirlo. No importa si es la familia, trabajo, una relación o una amistad. La paz, también es una decisión propia.
Para mí, la peor parte de la vida adulta es entender que tus responsabilidades no se cancelan por lluvia, tristeza o ganas de quedarte en la cama. La vida sigue, y tú tienes que seguir con ella.