Si algo le pido a la vida es dominar el arte de decir que no. Y decirlo siempre con respeto: no puedo, no quiero, no sé, en este momento no estoy disponible, no me hace feliz. Y hacerlo sin culpa, sin miedo, cerrando los ojos y durmiendo en paz.
No me gusta decirlo, pero una mujer que trabaja mas de 40 horas a la semana y se encarga de todo sola no va a ser la mujer suave y femenina que quieres que sea, porque está en modo supervivencia.
Así que, si no puedes aligerarle la carga, al menos no se la hagas más pesada
hay gente que no trabaja ni mañana ni el martes hay gente que trabaja mañana pero no el martes y después estoy yo que trabajo mañana y también el martes pero el miércoles trabajo también y el jueves también ah pero el viernes también trabajo pero gracias a dios el sábado también
Cómo no voy a pensar que la gente cambia si yo misma he presenciado cambios enormes en mi propia conducta y personalidad. La gente puede cambiar, el tema es si quiere hacerlo.