@MJDuzan espero que ya esté haciendo una columna cuestionando la salud mental del DESTRIPADOR Asprilla @AbelardoPTE, y si su problema de alcoholismo y presunta drogadicción, le permite desempeñarse como Presidente.
La ex ministra, de este gobierno @CeciliaLopezM, insiste que solo deben reportarse como tierras entregadas aquellas que ya cuentan con registro en las Oficinas de Registro de Instrumentos Públicos (ORIP). En el fondo un inmenso desconocimiento del régimen agrario y de las facultades de la Nación, y del gobierno como su representante, de administrar las tierras públicas (baldíos adjudicables, baldíos reservados, baldíos inadjudicables y fiscales de vocación agropecuaria).
Nuestro Contador Oficial de Reforma de Agraria no infla las cifras, como lo afirma ella, por el contrario diferencia de manera transparente entre las entregas provisionales y las definitivas, y, dentro de estas últimas, distingue con claridad cuáles ya están registradas y cuáles aún están pendientes de registro en las Orip.
Según Cecilia los predios que la ANT adquiere o recupera no pueden ser entregados materialmente a los campesinos para su aprovechamiento productivo si no cuentan previamente con un título inscrito en las ORIP. Quizá por eso permitieron antes que se ocuparan irregularmente pues la omisión deliberada, o no, de la adecuada administración es cómplice del acaparamiento de los bienes de la reforma agraria.
Ese argumento se cae de peso porque el trámite de adjudicación y registro es largo, por lo que no se es viable esperar la culminación de todo el proceso para poner las tierras en producción y por qué se le olvida que en el caso de los bienes del Fondo Nacional de Tierras la Nación declara y reconoce la adjudicación de un derecho en donde la medida de registro es publicitaria, no constitutiva. Por esta discusión pasamos hace más de 10 años cuando debíamos hacer un plan masivo de registro de adjudicaciones de baldíos de períodos anteriores, entre ellos el período de su primer ministerio con el presidente @ernestosamperp. Época en la que se procuró revertir el despojo del 94 y se avanzó en la adjudicación muchas de ellas no lograron el registro. Pero como esta medida era publicitaria, en un trabajo inmenso entre 2011 y 2013, se logró registrar y oponer a terceros estas importantes decisiones.
Si la compra, recuperación o aprehensión material de los predios ya implica dificultades, la adjudicación definitiva y su registro lo son aún más. Pero lo estamos haciendo en un trabajo articulado con el conjunto del gobierno. Así como recordamos todas las adjudicaciones del gobierno del salto social no registradas, también debemos decir que las autoridades agrarias para “maquillar gestión” se dedicaron a registrar actuaciones administrativas, como extinciones agrarias de 1972, adjudicaciones de 1990 o asignaciones de bienes fiscales del 2000.
Este Gobierno decidió ejercer todas las facultades legales para administrar y redistribuir las tierras, con la entrega anticipada de los predios de manera inmediata a las comunidades beneficiarias para su explotación conforme los requisitos legales y al tiempo avanza con la adjudicación definitiva y registro del título. Recordaran los liberales que han hecho las leyes de reforma agraria que el objetivo fundamental de la redistribución es poner la tierra a productor en manos de quien no la tiene o la tiene de forma insuficiente para elevar la producción y la calidad de vida del campesinado. En el gobierno de @petrogustavo lo hemos hecho.
Su decidida intención de deslegitimar lo que hemos hecho quienes sucedimos su tiempo en el gobierno se hace desde el desconocimiento del régimen agrario. De hecho en un post reconoce no saber en qué consiste la figura de acceso como el subsidio de acceso a tierras (el mismo acuerdo de paz lo establece).
Nuestros datos están soportados y discriminados para que puedan ser consultados, analizados y auditados. Solo requiere entender de forma precisa el régimen agrario , al menos diferenciar el régimen de los baldíos, el de los fiscales y las normas que aplican a la propiedad privada.
Nuestra reforma agraria está en la realidad de la gente.