Amaneció, la vi irse sonriendo, con lo puesto
por la puerta del balcón, el pelo al viento
diciéndome adiós, porque decidió
que ya estaba hasta las tetas
de poetas de bragueta y revolcón
de trovadores de contenedor
Quieto parao, no te arrimes, ya son demasiados abriles
Para tu amanecer desbocao, mejor que me olvides.
Yo me quedo aquí a tender mi pena al sol
En la cuerda de tender desolación.
Luego empezaré a coser "Te quieros" en un papel
Y a barrer el querer con los pelos de un pincel..
Y me enamoró, aunque era un hada alada
y yo seguía siendo nada, no importó
Eramos parte del mismo colchón
Hasta que juró, "nos querremos mas que nadie
Pa que no corra ni el aire entre tu y yo"
Sentí que me iba faltando el calor y digo yo...