Una más de la FIFA:
Nunca antes se había visto que un arbitro detuviera el juego para esperar el regreso de un jugador que salió a recibir asistencia médica.
Argentina no puede ni vencer a Cabo Verde sin la ayuda de árbitros corruptos.
Asencio pegándose la carrera de su vida mientras que Bellingham baja trotando para luego pedirla al pie. Si le pilla Sergio Ramos le cae una que no quiere dos.