La mejor etapa de nuestra vida comienza cuando decidimos cuidar de nuestra propia energía e invertir en nuestro crecimiento físico, mental y emocional.
Recibir halagos por tu apariencia física está bien. Pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso es demasiado bonito y se siente diferente.
Entender no significa tolerar. Yo puedo comprender tu comportamiento por tu historia de vida, pero no voy a tolerar ciertas acciones tuyas, porque mi empatía no implica renunciar a mis límites.
Bloqueen a la gente que los incomoda, sálganse del grupo de amigos dónde ya no se sientan incluidos, aléjense de quién ya no aporta nada bueno. Tu paz mental es prioridad y eso no tiene precio.