Murió Norita Cortiñas. Les juro que fue mi primera heroina. El dolor de cualquiera era su dolor, estaba paradita en la primera línea de cualquier injusticia. Su paso a la inmortalidad parece ya asegurado, pero en realidad depende de que vivamos como nos enseñó ella.
Con lágrimas en los ojos quiero prometerle para siempre intentarlo, aunque sospecho que su inmensidad es imposible de replicar. Que culpable me siento de que haya fallecido con tipos y tipas tan sueltos de cuerpo (y desde el gobierno) escupiendo basura sobre la historia de luchadoras como ella. Ya lo van a pagar. Descansa al fin, después de estar hace tanto tiempo en todas partes a la vez, nos toca nuestra parte.
El nivel de decadencia es tal que el gobierno festeja una inflación mensual del 8,4%, la misma inflación que los países de la región tardarán 3 años en acumular. Fin.