Me es imposible no imaginarme a mi viejo, en algรบn lugar que no sea este plano, cantando y gritando como un enfermo esta canciรณnโฆ Como lo hemos hecho juntos en casa o en la cancha.
Te extraรฑo, la concha de mi hermana.
La cantidad de marrones pungueando, increรญble! Ahora, tenes que ser un suicida para meterte en un pogo de un montรณn de gordos metaleros, tus probabilidades de sobrevivir disminuyen automรกticamente.
No puede ser que estรฉn por anunciar la tercer fecha y el muรฑeco del ojete no haya pasado ni la mitad de la barra, y estoy desde antes de las 10 en la fila!!!
๐ญ