Señor, en esta noche quiero poner mis preocupaciones y mis anhelos en tus gloriosas manos, Tú conoces mi historia, mis angustias y mis sueños y por eso te pido que me ilumines y me ayudes a comprender cada situación que hay en mi vida para poder actuar de la manera correcta.
Se paciente contigo mismo, nunca nadie mejoró de la noche a la mañana. Vas a llegar a donde sea que tengas que llegar a tiempo. Por ahora, recuerda que cada día es un paso adelante. Ya superaste días muy difíciles que creíste que no superarías, mantén tu fe firme.
Rodéate de gente que te sume, que te inspire, que te motive a dar lo mejor de ti, que se alegre de tus logros y que te apoye en tus procesos y sobre todo rodéate de gente con la que siempre puedas ser tú.