Mis Abelardistas en Estados Unidos que están en condición de asilo: preparen sus maletas porque los van a devolver a Colombia, para que muestren lo firmes por la patria que están 💛💙❤️
Quiero aprovechar esta oportunidad para reconocer la labor del presidente Gustavo Petro. Es cierto que se cometieron errores y que hay muchos aspectos susceptibles de crítica, pero también es innegable todo lo que se logró durante estos cuatro años de gobierno. El resultado histórico de ayer para la izquierda también es fruto del camino que él ayudó a construir para que hoy estemos aquí.
La clase trabajadora y los soldados recibieron salarios más dignos; las madres comunitarias fueron finalmente reconocidas; los adultos mayores dejaron de estar completamente desamparados y pasaron a ocupar un lugar importante en la agenda pública. La reforma agraria comenzó a hacerse realidad, con resultados significativos. Los campesinos pudieron acceder a la tierra y cultivarla. La educación pública y gratuita llegó a miles de jóvenes en todo el país. No nos convertimos en Venezuela, no se irrespetó la Constitución ni se persiguió a la oposición.
Asimismo, los ciudadanos adquirimos una mayor conciencia sobre la importancia de nuestra participación política. El turismo aumentó, se demostró que el desarrollo sostenible es posible y que la transición energética no sólo puede hacerse, sino que debe hacerse. La JEP fue respetada y pudo cumplir su objetivo; las víctimas tuvieron un espacio para la reparación y la verdad. El dólar bajó, la moneda colombiana se fortaleció, el desempleo disminuyó y la pobreza extrema se redujo a niveles históricos. Los empresarios también ganaron en este gobierno y la economía va bien.
Sí, también hubo desaciertos, errores y motivos de desilusión en distintos frentes. Sin embargo, para ser el primer gobierno de izquierda en más de doscientos años de historia republicana, en un país donde durante décadas el poder estuvo en manos de los mismos sectores políticos, lo logrado en apenas cuatro años es inmenso. Lo es aún más si se consideran los constantes bloqueos y las acciones de sabotaje que buscaron convertir su administración en un proyecto ingobernable.
Se logró mucho, yo sí lo reconozco.
El Pacto tiene ahora un reto enorme, porque lo que deja el presidente es el resultado del trabajo de una izquierda a la que le costó décadas abrirse camino hasta llegar aquí.
Gracias, presidente. Somos millones quienes le agradecemos.