Y después de la épica remontada de Argentina ante Inglaterra en la semifinal de la Copa del Mundo, Lionel Messi se alejó un poco de las celebraciones y se dio el tiempo para abrazar y consolar a Harry Kane.
La rivalidad con Inglaterra se notó como nunca, pero todo se quedó en la cancha. Y el capitán de Argentina simplemente quiso reconocer la grandeza del capitán de Inglaterra. Hermosa secuencia.
GRANDEZA, CLASE Y SEÑORÍO.