UNA SIRENA DESCARRIADA
Solo pude pensar que, sentada en la banca del parque frente a mi casa, ella esperaba a alguien. Su cola de pez la delataba al insinuarse entre los pliegues de su falda. Iba a hablarle, pero llegó el tsunami a su rescate. Ella sabía que vendría. Yo no.
BREVÍSIMA HISTORIA DE LOS INSTRUMENTOS MUSICALES
Cuando la música encontró a los humanos, ellos crearon el tambor, la cítara y el arpa y, luego, desde la guitarra eléctrica a los sintetizadores, pero el tambor, como el corazón de todos los animales siguió y sigue latiendo.
NO HUBO DILUVIO
Y en esa noche de eclipse lunar, la nave nodriza descendió suavemente sobre la cima del monte Ararat y todas las parejas de animales no humanos subieron en calma para nunca más volver.
EL PÁJARO AZUL
Pasaba delante de mi ventana todos los martes hacia el mediodía. Ese martes pasó dos veces. Entendí inmediatamente. Salí vestido de azul y partí con los demás para nunca más volver.
LA CALABAZA MÁGICA Luego de que su abuelo voló y se hizo invisible, Alicho tomó entre sus brazos el último mate burilado que dejó. Cerró los ojos un momento. Al abrirlos, los personajes de la calabaza jugaban por los aires, entreverados todos, en la habitación. Rió.
De repente, mi pedazo de ciudad se hizo menos ruidoso, pues llegaron como de algún otro planeta, unos seres todo-en-uno de mochila y bicicleta: eran más que los autos o camiones, llevaban desde tequila hasta melones, daban vueltas y vueltas y se reproducían a montones. ¿Mutantes?
Ni la lluvia ni el viento ni la nieve podrán detener al jinete que recorre la Patagonia para siempre ensimismado en su caballo innombrable y entregar así una carta en el bosque de los amores imposibles.
#MicrorrelatoDeLuna
Q es la venganza si no una deuda con nuestro ego y q es el ego si no un reflejo de nuestras ambiciones.Entonces para mi futuro solo ambiciono venganza? Me he convertido en nada.Del exito de un día,hoy solo calculo a cuanto asciende la deuda d ella conmigo.
De todos los piratas que enfrenté, Barbaverde fue el único que pudo haberme matado, pero una ola mojó la pólvora de su pistola y no me pudo disparar. El Capitán C.S.M. Stuart fue, también, el único pirata que se puso su propio sobrenombre ignorando, obvio, que era daltónico.
Me levanté pensando en la nave de mis sueños. Bajé a la playa por el camino corto del acantilado. Recorrí la bahía con la mirada esperanzada de otro Triana, pero nada. Decidí volver adivinando las huellas de mis pisadas borradas por la mar y fue entonces cuando la encontré. 2/2
Apareció navegando entre mis sueños sin más aviso que un viento helado bastante raro en un amanecer. La niebla envolvía las velas en lo alto de sus mástiles como si el cielo disputase la travesía del navío a las olas de la mar. Amaneció entonces y la nave desapareció. 1/2
Me encontré al tiempo en un jardín. Su mirada era triste y al vacío. Le dije que era Domingo y no comprendió. Esperé por horas y no habló. Cayó la noche y siguió allí. Es que tal señor es en verdad muy aburrido. Me despedí del tiempo en un jardín.
Él quiso desterrase de su cuerpo para volar y ser invisible, mas no pudo. Entonces optó por volar sin ser visto y, por eso, casi todos tan solo intuyen que existe. Solo pueden dar fe de ello todos los invisibles que si lo ven pero no vuelan.
En una misma noche dos tardes se encontraron. Buenas tardes insistió en que la noche, porque venía estrellada, era suya. Malas tardes, al saberla sin luna, pensó que le correspondía. Pero la Noche las tomó por sorpresa e hizo de sí lo de siempre: una sola larga noche. Como hoy.
Ella siempre supo que él estaba allí. Sin embargo, nunca le quedó claro si era tan solo un holograma y jamás se atrevió a preguntárselo. Ahora ella solo es un holograma y él la está buscando. Quiere preguntarle a Ella si realmente existe.
TOMAS EXTRAORDINARIO
Nació un día en que hubo eclipse solar por la mañana y eclipse lunar por la noche. Todo el pueblo esperó entonces el día en que hiciese algo extraordinario, pero fue en vano. Tomás, el panadero, murió un 29 de febrero y ni siquiera hubo un solo eclipse.
No hacía mucho que todo había comenzado. Invité a ella a tomar una fruta y a él solo le dije que estaba desnudo. Eso fue todo. Desde entonces, sin brazos y piernas quedé, maldita, hasta que -supongo- todo haya terminado. Todo.
Cuando la carta llegó al hombre joven, él recordó el día en que se separaron y vio entonces la lágrima. Luego, el hombre joven recordó el día en que se conocieron y del sobre salió, entonces, la sonrisa. El hombre joven escribe ahora una carta.
Una mujer joven escribía una carta. La mujer joven recordó el día en que lo conoció y sonrió. Luego, recordó el día en que se separaron y no pudo contener una lágrima. La sonrisa y la lágrima viajaron en la carta.