@FrankPortillaT@petrogustavo Me preocupa lo que me toca a Abelardo cuando gane, todo esto lo hace Petro para dejar mal parada a la nación de cara al nuevo gobierno y poder culpar a Abelardo y a la derecha del déficit fiscal, hiperinflación, desempleo, etc para volver al poder, la veo negra mi estimado
Petro subió el salario minimo a 2 millones de pesos, uffff traiganme una urna para votarlo de nuevo!
Atte: Juan, 28 años, no trabaja, la mamá vende empanadas en la esquina del barrio y en nada le afecta la subida del salario mínimo y le será mas difícil venderlas ahora.
@InesBetancur1 En el fondo si están felices, los petristas igual que los chavistas no quieren que el país y la gente progrese y salga de la pobreza, quieren es que todos sean iguales de pobres y de miserables, es la envidia hecha fanatismo.
@dianagarciano@ojocolombia2026 Normalmente lo hacen porque la empresa de vigilancia se paga sobre los salarios mínimos de los turnos y recargos, se viene la automatización de portones y eliminación de los vigilantes, se viene una ola de miles de desempleados más que seguro votaron por esto.
Aumentar el salario mínimo de manera desmedida, con un crecimiento mediocre de la economía, es un acto de irresponsabilidad que conducirá a la pérdida de puestos de trabajo formales, quebrará miles de empresas y causará efectos inflacionarios. Es la partitura de Chávez, Evo, Correa, etc.; se llaman “progresistas”, pero son pobresistas porque espantan la inversión, destruyen a los generadores de empleo y llenan la sociedad de trabajadores informales.
Todavía me cuesta creer lo maquiavélicos que son los petristas, cada vez estoy más convencido que no les gusta el progreso, sino que quieren que todos sean pobres y miserables, esa es su verdadera satisfacción.
A modo de broma, uno preguntaba, si era tan bueno, por qué no subían 20 o 30% el salario mínimo.
Pero nadie había sido tan idiota, hasta ahora, para hacerlo.
Lo que no le explican a los muchachos petristas es que el salario mínimo apenas lo ganan cerca del 10% de los trabajadores.
Pero el 100% sufren los efectos inflacionarios y recesivos de su fijación por razones electorales.
Para los que dicen que Petro no es Chávez, aquí Hugo Chávez aumentando el salario mínimo un 30% que sucedió después en Venezuela:
2011 inflación del 27,6%
2012 inflación del 21,1%
2013 inflación del 56,2%
2014 inflación del 68,5%
2015 inflación del 180,9%
2016 inflación del 274,4%
2017 en adelante hiperinflación.
Esta es la antesala a vivir la misma situación o peor que está viviendo en Venezuela
🎥 de @JoseCuelloB
Ana María Ramírez* es madre cabeza de hogar y empleada formal. En 2023 ganaba 2 millones de pesos al mes. Como muchos colombianos, quiso cumplir el sueño de su vida: ahorrar, planear y comprar vivienda.
Encontró un proyecto de Vivienda de Interés Social en una ciudad grande, fijado en 150 salarios mínimos. En ese momento, eso equivalía a unos 174 millones de pesos. Compró sobre planos. Entrega prevista: 2026.
Ana María tomó crédito y empezó a pagar la cuota inicial con disciplina. En 2024 y 2025 su salario subió 15% en total. No es poco pero el problema es que, en ese mismo período, el salario mínimo subió 22,5%.
Hasta ahí, todo va relativamente bien.
En 2026 llegan unos anuncios: el salario mínimo subiría otro 23%. Automáticamente, la vivienda que Ana María compró, porque está atada a salarios mínimos, ya no vale 174 millones, sino cerca de 263 millones de pesos.
Más de 90 millones adicionales. Casi 50 millones de un año a otro.
Su salario, mientras tanto, apenas llega a 2,5 millones.
En abril le entregan el apartamento. Llega el momento del crédito grande. Ana María va al banco y se encuentra con otro golpe: las tasas están altas. El crédito sería al 16%.
Hace números. Suma lo que ahorró en toda su vida, retira las cesantías y aun así, no le alcanza. No hay forma de cuadrar la cuota con su ingreso.
Ana María no pierde el apartamento porque no quiso pagar. Lo pierde porque el precio se le movió mientras ella cumplía.
Decide desistir.
Pero desistir no es gratis: la penalidad es del 10% del valor del inmueble. Resultado final: sin vivienda y con una pérdida cercana a 26 millones de pesos.
Y la historia no termina ahí.
A pesar de los aumentos, su salario ahora está cada vez más cerca del salario mínimo.
*Nombre ficticio pero historia real para demasiadas familias.
@r3ntas Populismo puro y duro, a darle duro al empresario, al emprendedor y no se ha percatado encima que el 51% del país vive en la informalidad y que ese salario aporta es en nada, pero las focas aplaudiendo
🚨🇦🇷 | #URGENTE El presidente argentino Javier Milei apuntó contra la invasión islámica: “Cuando la inmigración no incluye integración cultural, es invasión”.