Profesor enamorado del saber y de la vida. Sin filosofía,teología, poesía,literatura, arte...no sabría vivir. Y también necesito el encuentro con las personas.
El enemigo puede hacernos algo peor que herirnos: conseguir que nos parezcamos a él, quizá por eso Jesús pide amar al enemigo...
No para justificar lo que hizo, sino para que su mal no termine decidiendo quién eres tú.
¡Qué vergüenza!
Marlaska y la Directora de la GC son dos cloacas al servicio de la mafia Sanchista.
Este audio sería suficiente para que se marchasen ya.
Pero como indignos que son continuarán en sus cargos.
Me gustaria contactar con los padres de este niño para regalarle esta foto. Me ayudais a moverla? El papa León XIV bendice a un niño en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona, España, el martes 9 de junio de 2026. Gracias....
“Decís que los tiempos son malos. Sed vosotros buenos y los tiempos serán mejores”. Impresionante discurso de Antonio Banderas, en forma y fondo. Emocionando al Papa y al auditorio. Banderas, padre súbito de la Iglesia.
Ya había leído y escuchado a @anairissimon hablar sobre Dios y su vivencia de la religión, pero esta conversación con Josué Moreno me ha parecido extraordinaria.
El pódcast «El Cafetal» ha sido para mí todo un descubrimiento.
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Miquel Iceta, socialista.
Tiene 27 inmuebles, pero solo declara 3.
Gana la friolera de 220.000€/año, por ser el Embajador de España en la UNESCO, lleva tres años sin agenda oficial, es decir, sin currar.
No tiene el Bachillerato y vive en un Palacio en París. Que le pagas tú.
"He viajado muchas vidas montada en el viento. Por eso canto sobre el ayer y el hoy y mi voz tiene el hastío dulcísimo de lo que aún no nació".
- Alejandra Pizarnik
"No. No soy feliz, pero hay
en mi vida pequeños trozos
felices, soplos de dicha
que suavizan el permanente
estado angustioso. Y esos
momentos me permiten vivir".
- Alejandra Pizarnik.
EL ORIGEN DE LA IZQUIERDA CONTEMPORÁNEA
A continuación, un breve repaso por tres de sus personajes con más responsabilidad en el engendro llamado «izquierda contemporánea».
Michel Foucault, el nihilista elegante que vació la verdad para salvar a la izquierda
Michel Foucault se convirtió, desde finales de los años 60, en el cirujano preferido de una izquierda que necesitaba dinamitar la idea misma de verdad para sobrevivir a sus fracasos, y lo hizo con un arsenal conceptual que empezó a tomar forma tras mayo del 68 en Francia y se consolidó en obras clave como Vigilar y castigar de 1975 y el primer volumen de Historia de la sexualidad publicado en 1976. Su tesis de que el poder no reside en instituciones concretas sino que se filtra capilarmente por el lenguaje, el saber y los cuerpos resultó ideal para una izquierda que quería atacar toda autoridad sin asumir responsabilidad política alguna, porque «si todo es poder, nada es culpa de nadie».
Foucault desplazó el debate del hambre, la economía o la represión material hacia la semántica, las categorías y los discursos, un giro que permitió a la izquierda universitaria abandonar la realidad social incómoda y refugiarse en el análisis infinito del lenguaje. Su influencia se multiplicó en los años 70-80 en universidades europeas y estadounidenses, justo cuando los regímenes socialistas reales acumulaban cadáveres y censura, una coincidencia temporal que no es casual. Mientras el socialismo se hundía en lo material, Foucault ofrecía evasión en lo simbólico.
Sus posiciones sobre moral, sexualidad y norma fueron deliberadamente provocadoras y, en algunos casos, objeto de controversias documentadas en debates públicos de los años 70, especialmente en Francia, donde defendió la abolición de ciertos límites legales en nombre de la liberación, un discurso que la izquierda actual intenta leer con pinzas o directamente ocultar porque revela hasta qué punto la crítica radical al Estado y a la ley puede desembocar en un relativismo ético peligroso.
Louis Althusser, el marxismo sin humanos y con permiso para aplastar
Louis Althusser, figura central del marxismo estructuralista en los años 60, decide salvar a Marx amputándole al ser humano. En Para leer El Capital (1965) y en su texto sobre los aparatos ideológicos del Estado (1970), reduce a las personas a engranajes de estructuras abstractas, anulando voluntad, responsabilidad y culpa, una teoría que permite justificar cualquier desastre socialista como simple fallo de conciencia o desviación ideológica.
Su militancia en el Partido Comunista Francés no fue decorativa, fue orgánica, y su pensamiento sirvió para legitimar el adoctrinamiento educativo y la represión cultural en nombre de la estructura correcta. Cuando en 1980 mata a su esposa y es declarado inimputable por enfermedad mental, la izquierda separa obra y autor con rapidez quirúrgica, pero el daño ya estaba hecho. Un marxismo que niega al individuo es la base perfecta para los Estados que lo trituraron durante décadas.
En Cuba, Althusser habría sido lectura obligatoria, citado para explicar por qué el individuo no importa y por qué el sacrificio humano es aceptable cuando la estructura lo exige.
Herbert Marcuse, el abuelo intelectual de la censura progresista
Herbert Marcuse actúa como puente entre el marxismo clásico y la Nueva Izquierda cultural que explota en 1968, especialmente tras la publicación de El hombre unidimensional en 1964, donde afirma que las democracias occidentales oprimen a través del bienestar y el consumo, una tesis clave para desacreditar la libertad cuando no produce socialismo.
En 1965, con su ensayo sobre la tolerancia represiva, Marcuse deja la coartada escrita con fecha y firma, «algunas ideas deben ser silenciadas para proteger la emancipación». Ahí nace la justificación teórica de la censura ideológica moderna, hoy reciclada en cancelaciones, controles de discurso y persecución moral en universidades y medios.
Marcuse fue venerado por los movimientos estudiantiles del 68 y abrazado por una izquierda que entendió que controlar conciencias era más eficaz que tomar fábricas. Su legado no es rebelión, es disciplina cultural envuelta en lenguaje libertario.
En Cuba, Marcuse encontraría su laboratorio perfecto, tolerancia total para el discurso oficial y silencio absoluto para el disidente, exactamente el mundo que su teoría ayudó a legitimar desde la comodidad universitaria.
La izquierda contemporánea no nace en Twitter ni en TikTok, nace en el aula universitaria entre finales de los años 60 y mediados de los 70, cuando tres corrientes teóricas distintas convergen en un mismo objetivo: desactivar la realidad material, vaciar la noción de responsabilidad individual y sustituir el conflicto político por control cultural, y ahí entran en escena Michel Foucault, Louis Althusser y Herbert Marcuse, no como autores aislados sino como arquitectos complementarios de un mismo edificio ideológico.
El recorrido es claro y documentable, primero universidad en los años 70, luego ciencias sociales y humanidades en los 80-90, después ONG, medios y formación docente en los 2000, y finalmente activismo digital post-2010, donde todo este paquete teórico se simplifica en consignas, etiquetas y linchamientos simbólicos.
Las consecuencias prácticas son visibles y medibles:
- desplazamiento del debate político hacia lo identitario
- sustitución de argumentos por acusaciones morales
- censura informal pero efectiva
- pedagogía militante
- activismo sin responsabilidad material y
- una izquierda que ya no promete prosperidad sino pureza ideológica.
No es una deriva accidental ni una exageración retórica, es la aplicación coherente de un andamiaje intelectual diseñado hace más de medio siglo para controlar el relato cuando ya no se puede sostener la realidad.
La medida de la lectura no debe ser el número de libros leídos, sino el estado en que nos dejan. Lo que importa es cómo se anda, ve y actúa después de leer. Si la calle y las nubes y los otros tienen algo que decirnos. Si leer nos hace, físicamente, más reales
#CarlosMonsiváis
Fedro se hace el remolón, pero Sócrates le muestra que lo conoce muy bien y sabe de sobra que desea el diálogo. De Sócrates se dice que es una "lapa" que se pega y no suelta hasta que no haya diálogo.
Fedro, Día 5, Platón 228a
https://t.co/4rz9BO7RzE
Que haya cretinos que, en las redes sociales, se alegren del incendio de la mezquita de Córdoba, demuestra hasta qué punto nos han envenenado de estupidez y mala sangre en este país cada vez más analfabeto.